LAS OBRAS EN LA AVDA. DE ASTORGA DE PONFERRADA ACUMULAN YA MÁS DE DOCE MESES DE RETRASO’.
En enero de 2010 el Regidor ponferradino, con el beneplacito del Consejero
leonés de Fomento- Antonio Silván- presentaba el denominado Plan de Vías de la Junta. Explicaban ambos los detalles manifestando que se iban a ejecutar en el municipio la renovación de la Avenida de Astorga (enlace Este con la N-VI), una actuación notable en la Avda. de Galicia y asimismo se proponían proceder a cubrir el Canal de Cornatel, en el tramo comprendido entre la C/ Pregoneros y Obispo Osmundo.
El protocolo que entonces se signaba contemplaba una inversión superior a los 9,4 millones de euros, como compensación por la frustrada nueva conexión con
la N-VI tras la negativa firme del Ministerio de Fomento a su realización (remanente, por tanto, de unos fondos ya previstos).
Se afirmaba además que la mejora del acceso Este, por el Montearenas y desde la Glorieta del Cine hasta la N-VI, supondría un desembolso cifrado en 4,7 millones de euros. Se habilitarían cuatro carriles en todo el trayecto, con una rotonda que canalizaría el tráfico hacia la Ronda Este entre Sto. Tomás de las Ollas y la Carretera de Molinaseca (aspecto ya incluido en el P.G.O.U.), con el añadido de acondicionar un acceso más cómodo y seguro al
cementerio municipal y a la misma N-VI mediante la construcción de una Glorieta. Se completaba la descripción de los pormenores aludiendo al acondicionamiento de un vial de servicio por la margen derecha de la calzada, a fin y objeto de facilitar el uso de la zona industrial. Por otro lado, la obra debería estar finalizada en septiembre de 2011.
‘LOS PROBLEMAS SON CONTINUOS Y LA COMPAÑÍA ENCARGADA NO CUMPLE LAS CONDICIONES DE LA CONTRATACIÓN’:
La empresa adjudicataria resultó, según la decisión de enero de 2011, Rayet que
hizo una oferta temeraria de “puja a la llana”. Es decir, presupuestó toda la obra con un costo un 40% inferior al fijado de salida (unos 5 millones de euros). A mayores, se permitió subcontratar algunos trabajos por partes.
Ante las dificultades de liquidez, con el consiguiente impago a las subcontratas, se paralizó totalmente la ejecución de la obra. Ante ello la Junta hubo de intervenir, seguir el proceso administrativo de cara a readjudicar y replantear el proyecto (se constataron ciertas desviaciones de lo planificado por parte de los anteriores adjudicatarios). Además, se
aseguró la vigilancia para no repetir el error ya apreciado: propuestas dotadas de escaso presupuesto e imposible conclusión.
Este preciso mes de julio se comunicó que se reactivaría la actividad de las labores en la Avda. de Astorga, puesto que ya se había readjudicado el 31 de mayo la continuación de la obra a la empresa madrileña Vías y Construcciones. Se estimaba, por otro lado, que el remate no diferiría de los últimos días de septiembre (tres meses). Como consideraciones claves y prioritarias se señalaban la consolidación y ampliación de los viales, la
dotación de un alumbrado público eficiente y el buen acondicionamiento de aceras.
Ciertamente lo sucedido en torno a este tema es más que anecdótico, pues la Avda. de Astorga es la antesala de la ciudad proviniendo de la Autovía y de la N-VI, por la que circulan un 70% de los vehículos que se internan en el casco urbano. Mayor es la gravedad de la situación de talleres y establecimientos comerciales y de servicios que incluso se han visto abocados a cerrar, o bien a acumular cuantiosas pérdidas ante el práctico aislamiento al que les han forzado a mantenerse.
También el negativo y horroroso efecto que, a lo largo de 20 meses, ha impactado sobre todos nuestros visitantes y turistas debe ser tenido en cuenta en su justa medida, que es bastante notoria y duradera.
Aunque lo que más inconveniente ha resultado es el fastidio de acostumbrarse a soportar por el plazo de un año todo un sistema de señalización deficiente, con la ubicación de elementos de plástico que derivaron en un peligro permanente para conductores y viandantes. Este estado impropio de una urbe tan poblada y activa se vio especialmente incrementado en rigor ante inclemencias climatológicas o existencia de gravilla, lodo,…
Por si alguien desea tomar nota reiteraremos lo que hemos aconsejado tiempo ha:
- No se deben aceptar “pujas a la baja” del lado de las Administraciones públicas, osadas y con un descuento exagerado, máxime en una época en que la crisis puede tentar a los empresarios a trabajar “a pérdidas”.
- El hecho de “primar a empresas locales o bercianas” participantes en cualquier licitación es un aval en varios sentidos: sus gestores son conocidos por todos, su recurso a E.R.E.s, concursos de acreedores,… solamente ocurrirá en último término, jugándose su credibilidad, fama,… Y, además, el trato dispensado a los empleados suele ser más favorable, fruto de la consideración de pertenecer a un territorio pequeño con múltiples vínculos familiares y humanos.
M.B.T.G.- El eco del Bierzo.
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