APUNTES ‘EN TORNO A LA MINERÍA DEL CARBÓN’ COMO RECURSO ENERGÉTICO:
Es preciso colocar el conflicto de la minería en el momento real y
con unas mínimas premisas indispensables para que se entienda, en el contexto europeo y berciano.
Europa es un ámbito político bastante dependiente de la energía procedente del exterior. Ante los fallos y contingencias desfavorables contempladas, unos países han decidido considerar el carbón como “reserva estratégica” (casos de Alemania y la mayoría de las naciones del antiguo Bloques del Este). Otras, al contrario, parecen más proclives a modernizar o ampliar sus
instalaciones nucleares.
España menosprecia el carbón y, además, restringe las primas a las energías renovables en aras de cumplir con unos parámetros de déficit público impuestos. Con lo cual nuestro sector energético es prácticamente irrelevante a nivel europeo.
El Reino de España ha convenido en sus negociaciones con la Unión Europea eliminar las explotaciones no rentables a partir del 2018. Por
ello el sistema de ayudas y subvenciones autorizadas se deberán reducir paulatinamente: entre un 10 y un 20% anualmente, por término medio. El Ministro de Industria, en un auténtico disparate, disminuyó rápidamente en un 63% los fondos destinados al carbón.
Llevamos, desde principios de los 90, instalados en una crisis que exigió una reestructuración y reconversión industrial de las comarcas mineras. Los Planes concebidos han malversado los dineros del erario público, pues ni se ha fijado población ni
creado tejido industrial alternativo ni tan siquiera mantenido el censo demográfico. Es decir, que la única que ha aprovechado este flujo de partidas dinerarias ha sido indirectamente la capital de la región de El Bierzo: Ponferrada. Se proyectaron polígonos que ahora están casi vacíos (Fabero, Villablino,…) y la fuente de riqueza fundamental era la especulación inmobilaria de la zona más poblada y el desarrollo comercial de la cabecera comarcal. En un segundo intento, se propagó que el Macropolígono Industrial de El Bayo era la solución para la falta de empleo y asimismo el
motor de toda la zona.
Por otra parte, la Junta se desentendía de invertir y programar actuaciones en los municipios mineros, utilizando las programaciones dotadas por el Plan del Carbón como simple gestor y excusa.
Y Ponferrada vivió una década dorada (“la ciudad bella”) pues recibía un flujo de residentes de otros lugares rurales, contando actualmente con más de la mitad de ciudadanos de El Bierzo. En ella se trataba de concentrar los insuficientes servicios públicos y de asistencia social de los que disponemos.
Desde hace dos años, tras el advenimiento de la crisis, Ponferrada frena en seco su progreso y los núcleos pequeños van empobreciéndose, reanudándose con cierta intensidad tanto la emigración laboral de nuestros jóvenes como la bajada en la natalidad.
M.B.T.G.- El eco del Bierzo.
No hay comentarios »
Aún no hay comentarios.







