La Deportiva tornó por sus fueros en su propio feudo

De esta forma, volvió a mostrarse como un conjunto fiable en el ámbito casero. En su cancha ya había adquirido la fama de “prácticamente inexpugnable”. Las tres semanas, saldadas sin ningún triunfo, le han supuesto abandonar la cabeza de la Clasificación (ahora, sin embargo, ocupa un honroso tercer puesto). Ello significa que los candidatos a situarse en lugares de “play off” son varios.

Por otra parte, el “pichichi” de la particular Competición (en estado de gracia, tras estrenar paternidad “por partida doble” recientemente) demuestra que sus valiosas dotes de “artillero” continúan inalterables.

El choque se inició con una serie de impresiones, no olvidadas en el bando local: fortaleza y firmeza en la línea de retaguardia, control del ritmo de juego y una sensación de cierto peligro ofensivo.

En el minuto 6 se produjo el primer acercamiento en ataque de los anfitriones, sin riesgo para el portal contrario ya que un servicio preciso en profundidad del lateral Ríos Reina con destino a Dani Pichín no fue culminado convenientemente: el madrileño cedería hacia atrás (el pase de la muerte) pero no hallaría ningún compañero presto al remate.

No obstante, no hubo que aguardar demasiado para presenciar una mudanza en el luminoso: transcurriendo el minuto 10, el francés Matthieu recuperó el balón en la parcela ancha del campo, envió una excelente asistencia al capitán Yuri y este definió en un “mano a mano” ante el cancerbero adversario. Se trató de un tanto que mostró la maestría, calidad y veteranía del tradicional “10”.

El dominio e intensidad imprimida por los blanquiazules crearía otras opciones antes del intermedio. En el minuto 15 una estupenda elaboración colectiva terminó con un potente chute del aludido Matthieu, que obligó a intervenir al portero rival.

En sentido opuesto, alrededor del ecuador del acto de comienzo (minuto 21), los filiales se estirarían y May se atrevería a probar suerte: su lanzamiento resultó relativamente elevado.

En el minuto 27 se desarrolló una jugada ensayada previamente: el debutante (precisamente delante se su público) Pablo Larrea ejecutó una falta desde un flanco. Intentaba que fuera aprovechada por el sevillano Ríos Reina, entre otros, mas su tiro salió desviado.

En el minuto 35, nuevamente Dani Pichín llevó la inquietud a la zaga visitante: remitió la pelota al segundo palo, justo donde se encontraba Yuri. Este, entonces, definió mediante un zurdazo tremendo que se coló hasta el fondo de las mallas.

Además, en el minuto 39, Son se atrevió a mandar un ensayo desde la frontal del área y el guardameta coruñés neutralizó tal riesgo para su portal.

Superada la pausa preceptiva de descanso, ambos equipos repitieron aproximadamente el mismo guión del período agotado, si bien los foráneos pusieron en principio más énfasis en acortar distancias.

En el minuto 49 Gianfranco se empleó adecuadamente y conjuró exitosamente un tiro amenazante de Abeledo.

Inversamente, en el decurso del minuto 57 estuvo a punto de lograr su “hat trick” el susodicho e indispensable Yuri. Un centro del activo Ríos Reina sobrepasó al arquero de los herculinos y, a renglón seguido, su disparó se fue fuera.

En el minuto 71 se consumaría el trallazo que admiraría al respetable. El defensa derecho Son se apoderó del cuero en las inmediaciones del área. Su chupinazo alcanzaría altura, en parábola por encima del meta Álex Cobo, y se alojaría en la red de sus oponentes.

Y aún casi se alcanzaría la cuarta diana por parte de los bercianos: en eñ minuto 72, el mencionado portero de los gallegos efectuaría un rechace, a requerimiento de Ríos Reina; inmediata y posteriormente, el disparo de Dani Pichín no se plasmó con la corrección deseada.

Los perdedores pugnaron asimismo por obtener “el gol del honor”: en el minuto 83 Joni Montiel se inventó un remate “a media vuelta”, a pesar de no materializarlo con acierto (el esférico se encaminó con cierto margen sobre el travesaño); y en el minuto 84 Gianfranco realizó una meritoria parada, al objeto de detener un “chupinazo” del hábil mediocentro antedicho Joni Montiel.

En resumen después de esta contienda saldada con victoria ponferradina el equipo comarcano se engancha a la zona alta o privilegiada de la Tabla, mientras que sus contrincantes de ayer se mantienen en posesión de un “farolillo rojo” (algo descolgados, lo que implica ser una losa difícil de obviar en el futuro).

ALINEACIONES:

SD PONFERRADINA:

Gianfranco; Son, Jon García, Míchel Zabaco, Ríos Reina; Ó. Sielva, P. Larrea; Matthieu (min. 75, Saúl), Jorge García (min. 58, Isi), Dani Pichín (min. 75, Bravo); y Yuri.

RCD FABRIL:

Álex Cobo; Valín, Raúl González, One, Carrión; Carlos López; Víctor García (min. 66, Uxío), Bicho (min. 46, Joni Montiel), Segado, Abeledo; y May (min. 75, Leto).

GOLES:

1-0 (Yuri, 10′), 2-0 (Yuri, 35′), 3-0 (Son, 71′).

ÁRBITRO:

El Sr. Carbajales Gómez, del Comité asturiano. Amonestó con tarjetas amarillas a Óscar Sielva (min. 19) y Ríos Reina (88), entre los hombres entrenados por Jon Pérez (“Bolo”); y a Raúl González (min. 25), Carrión (min. 46), Abeledo (min. 59) y Segado (min. 88), entre los componentes del cuadro preparado por Sergio Pellicer.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente a la 23ª Jornada del Campeonato nacional de liga de Segunda División B, en su Grupo I. Al Estadio municipal de “El Toralín” acudieron unos 4.291 espectadores (conforme al recuento oficial, lo que entra dentro o un poco inferior a lo habitual).

                                                                          Marcelino B. Taboada