EL CORREGIDOR Y LAS MINORÍAS CULTURALES.

EL CORREGIDOR Y MINORÍAS DE EL BIERZO.

por Javier Lago Mestre.

Los Reyes Católicos con sus políticas reforzaron su Estado autoritario. Uno de los objetivos fue forzar el uniformismo religioso a favor de la Iglesia católica. Las minorías religiosas sufrieron las consecuencias de esta clara política eclesial.

Tras la compra de Ponferrada por la Corona (1486) se establecen los sucesivos corregidores y comienzan los cambios. Dos años despues se demanda a la Corona la separación de los judios de Ponferrada. La provincia berciana tenía juderías en Ponferrada, Villafranca, Bembibre y Los Barrios de Salas, las cuales se vieron acosadas por la expulsión general de 1492. Los judíos bercianos habían contribuido con sus impuestos reales.

Otra minoría afectada por la política religiosa fue la morisca. La presión real sobre ellos provocó la revuelta de Las Alpujarras (1568-1571). La derrota morisca tuvo como consecuencia el destierro general de 1571. Muchos de ellos fueron dispersados por la provincia de El Bierzo. “Los moriscos que su majestad manda enviar a la villa de Ponferrada de los que se sacaron del rreino de Granada, son quatrocientos y cuarenta y ocho”, repartidos entre las localidades bercianas por el corregidor de Ponferrada.

De la vida berciana de los moriscos deportados poco sabemos. El corregidor de Ponferrada recibió una carta real para “que no se tengan como esclavos a los niños moriscos de Ponferrada“ (1610). Se indica que los niños moriscos podían quedar, al cumplir los 12 años, sirviendo a sus amos tantos años como los hubiesen criado (José Rodríguez Cubero, semanario Bierzo 7, 2011).

Los protestantes criticaron a la Iglesia católica lo que provocó la reafirmación ideológica con la Contrarreforma. También la Corona de Castilla ejecutó su política religiosa antiprotestante. Felipe II mandó cartas a la alta nobleza (caso del marqués de Villafranca) y a sus justicias (corregidor de Ponferrada) para que vigilasen a los protestantes (19 octubre 1558).

Otra minoría cultural perseguida fue la de los gitanos. La pragmática real de 1499 se refiere a los “hallados y tomados sin oficio, o sin señores”. El primer castigo consistía en 100 azotes y destierro a perpetuidad. La reincidencia suponía cortes de orejas y 60 días encadenados. La tercera infracción sería la condena de esclavitud. Los sucesivos reyes aprobaron nuevas normas represivas en 1539, 1619…

El régimen señorial y la sociedad estamental provocaron graves desigualdades sociales. Los diversos poderes rechazaron la pobreza mediante medidas represivas. Carlos V instó a los concejos a crear diputados de control de pobres (1540) y Felipe II ordenó a los corregidores reprimir los vagabundos (1565). Políticas represoras que también afectaron a los falsos peregrinos (gallofos).

Como ejecutores de la política real, los corregidores de Ponferrada emitieron bandos contra los inmigrantes pobres (1597). “Que dentro del segundo día se salgan desta dicha villa todos los hombres y mujeres y niños de doce años arriba que no tuvieren beçindad o hubieran vivido diez años teniendo casa abierta (…)” (V. Fernández Vázquez, Arquitectura religiosa en El Bierzo). En 1696 se llega a amenazar a los vecinos ponferradinos que daban acogimiento a los vagabundos (P. Saenz de Tejada, Una villa del Barroco).

O BIERZO DECEMBRO DE 2018

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