La Deportiva, aún perdiendo, conserva el liderato

Esta mañana-mediodía, en hora no convencional para los ponferradinos, estos cedieron en las postrimerías ante un Unionistas que les permitió un dominio superior a lo largo de la contienda. Y por ello no cabe considerar este resultado como totalmente justo.

El choque principió con un ligero mayor control de los anfitriones, aunque no persistieran por demasiado tiempo en este propósito. Así, alrededor del minuto 4, Góngora lanzaba a puerta y comprometía a Gianfranco Gazzaniga (que despejaba este envío desde fuera del área).

Paulatinamente, sin embargo, los visitantes se imponían en la parcela ancha y materializaban un control evidente. En el minuto 11, por tanto, avisaba Saúl pero mandaba el balón claramente desviado respecto a su objetivo. Asimismo, en el minuto 14, el cántabro Jorge García se aprovechaba de un mal despeje de sus contrarios pero en su definición se interpuso un zaguero, que rechazó la pelota por la línea de fondo (con el guardameta ya superado).

Y, prácticamente en lo que restaba del primer acto (excepto alguna escaramuza final), los blanquiazules crearon un carrusel de ocasiones, con riesgo hacia la portería rival.

En el minuto 20, nuevamente el susodicho Jorge García sirvió, en previsión de la carrera iniciada por el ariete David Grande, mas un defensor logró anticipársele.

En el minuto 22 el mismo Jorge García estuvo a punto de inaugurar el marcador. Disparó bien y solamente la brillante intervención del guardamallas evitó la mudanza en el electrónico.

En el minuto 24, casi a renglón seguido, era David Grande quien remató. Reaccionó otra vez perfectamente Molina y consumó otra acción reseñable.

En el minuto 26, acabando con la secuencia de aproximaciones frente al marco local, la retaguardia blanquinegra alcanzó a conjurar un pase de la muerte (facilitado por el lateral izquierdo Ríos Reina).

Tras estos lances, el encuentro se calmó un poco. Además, los salmantinos dispusieron de dos opciones atacantes gracias a dos saques de córner (después de protagonozar dos avances en contragolpe, respectivamente).

Retornadas ambas escuadras de los vestuarios, el guión general de la disputa no cambió. En unos primeros momentos pareció que se intensificaba la intensidad ofensiva de los ponferradinos.

En el minuto 46 Ríos Reina estrellaba un zurdazo, teledirigido desde cierta lejanía, en el larguero. El travesaño escupía el cuero ante una trayectoria titubeante.

En el minuto 47 encaró los tres palos Fran García, mediante un tiro peligroso. El portero se encargaría de neutralizar su ensayo.

Sopbrepasado este intervalo de desequilibrio, la competencia se fue igualando (en cuanto a oportunidades por ambos bandos).

En el minuto 51 se ejecutó una falta idónea por parte del Unionistas. La pelota, tras golpear en la barrera, salió a saque de esquina. A continuación, en el minuto 52, un chute con mucha intención fue repelido por Gianfranco y terminó en bote de saque de córner.

En el período posterior, bastante dilatado, las ocasiones se decantaron del lado berciano.

En el minuto 55 probaba suerte, reiterándose en su falta de tino, David Grande (completando una contra).

En el minuto 59 botó un córner el habitual Jorge García y la pelota se paseó paralela a la línea de gol (sin hallar quien la empujara).

En sentido inverso, en el minuto 62, los charros tampoco tendrían suerte: un gran centro de De la Nava no encontraría ningún compañero que lo aprovechara.

En el minuto 63, un lanzamiento desde la esquina de Óscar Sielva obligó al arquero Molina a emplearse con acierto y expulsar el cuero a córner.

En el minuto 65, Óscar Sielva empalmaba una magnífica volea, situado a apreiable distancia (mas relativamente cerca del área), y el portero Molina tuvo que efectuar un paradón de excepción.

En el minuto 66 Jorge García, muy bullicioso en su caso, golpeó con la izquierda (sin acceder al área) y su fuerte chute fue blocado por Molina.

No era lógico que la finalización se saldara sin tantos, máxime sopesando los méritos aquilatados por la “Ponfe”. Y, a fin de comprobar la verosimilitud del adagio experiencial de que “quien perdona, paga”, los acontecimientos se sucedieron de esta guisa.

En el minuto 79, Ríos Reina dirigió un obús muy lejano, producto de la concreción de una falta, y el guardarredes Molina hubo de orientarlo en otra dirección, al despejarlo.

A los efectos de contradecir lo presenciado, en el minuto 89, una asistencia estupenda “a balón parado” (procedente de la esquina) a modo de pase a medida se topó con Diego Hernández que, en una posición franca e ideal, empujó el balón hasta el fondo de las mallas. La conclusión vino precedida de un remate al palo de Ribelles.

En definitiva, la Deportiva cumplimentó un ciclo virtuoso: 7 triunfos, 4 empates y ahora una derrota. Y el domingo que viene le aguarda el emocionante derbi provincial. En cambio, los “unionistas” de la ciudad del Tormes han enderezado su rumbo (no presentando cifras excesivamente favorables) en las últimas semanas: sumando entonces 4 empates y dos victorias, contabilizando de esta manera un global de 14 puntos en la Clasificación actual.

ALINEACIONES:

UNIONISTAS DE SALAMANCA CF:

Molina; Iván Robles, Admonio, Ayoze, Góngora; Adrián Llano, Ribelles; Piojo (min. 69, Jorge Hernández), De la Nava, Unai (min. 88, Juanmi); e Isaac Manjón (min. 69, Diego Hernández).

SD PONFERRADINA:

Gianfranco; Jon García, Pablo Trigueros, Míchel Zabaco, Ríos Reina; Óscar Sielva, Saúl; Jorge García (min. 79, Luisma Villa), Pablo Espina (min. 73, Isi), Fran Carnicer (min. 84, Matthieu); y David Grande.

GOLES:

1-0 (D. Hernández, 89′)

ÁRBITRO:

El Sr. García Gómez, del Comité extremeño. Amonestó con tarjetas amarillas a Góngora (min. 52), del equipo preparado por Roberto Aguirre; y a P. Trigueros (min. 86) y Óscar Sielva (min. 90), del conjunto entrenado por Jon Pérez, “Bolo”.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente a la 12ª Jornada de la Liga de Segunda B, en su Grupo I. El escenario de esta confrontación fue el denominado “Las Pistas”, en los anexos del Estadio Helmántico de Salamanca.

                                                                         Marcelino B. Taboada