El CB Bembibre PDM prosigue con su titubeante andadura liguera

La verdad es que compite mas normalmente no es fiable. En este caso cayó también ante un rival, que ocupaba el farolillo rojo de la Tabla, con idénticos signos de fallos en los momentos decisivos. Y ello ocurre tras haber inaugurado el casillero de victorias en la anterior cita del Campeonato (teniendo enfrente a un buen Club Ensino de Lugo).

Los errores en los compases postreros y una ausencia anotadora, superior a la mitad de un cuarto, quizá determinó el resultado final en gran medida.

El inicio del choque se caracterizó por una demostración de mayor intensidad y mejor colocación de las locales, lo que suponía que el dominio corriera de su cuenta. Una vez obtenido un triple por la foránea estadounidense Simmons, las “rojillas” (anteayer azuladas) tomarían la batuta de la contienda. Encadenaron un interesante parcial de 8 a 0 y continuaron con un cierto avance en el marcador, merced a la intervención de la pívot nacional Laura Herrera y la efectiva alero rusa Julia Gladkova (cuyos números, de 6 y 8 puntos respectivamente, evidenciaron su acierto en este primer intervalo). Respondieron las contrincantes adrianenses pero no se vieron capaces de aproximarse (solo relativamente lo harían) en el electrónico: 19-15.

En el acto posterior mudó, de una manera ostensible, el guión de la disputa. Ello acaeció con contundencia, gracias a completar las visitantes un parcial de 0 a 11 y sus oponentes, en cambio, marrar todos sus intentos de canasta en el mismo lapso temporal. Superado el ecuador de este período, la ala-pívot internacional argentina Vicky Llorente acortaría algo las distancias (mediante el lanzamiento de un tiro desde la línea de 4,60 m). Mientras tanto, las adversarias barcelonesas disponían su defensa zonal y ello les permitía mantener una precaria mas permanente ventaja. En cuanto a la base-organizadora venezolana de las anfitrionas, Roselis Silva, hay que reseñar sus esfuerzos de entonces por cambiar el ritmo prestablecido. Fue objeto de una falta antideportiva, sin señalizar convenientemente como tal, y además erraba en la suerte de los tiros libres (con anterioridad).

Sin embargo, a pesar de estas equivocaciones consecutivas, la mentada Victoria Llorente (que contabilizó en esta segunda fase, previa al intermedio, 5 de sus 9 puntos globales en su apartado personal) se erigió en el seguro que impedía que el diferencial de las besonenses se incrementara. Es más, incluso se redujo hasta un apretado 27-28.

Retornados ambos conjuntos de los vestuarios, tras el descanso, semejaba que las jugadoras del Bierzo Alto se transformaban positivamente (aunque esta impresión no se consolidó, no durando demasiado el giro apreciado). Eran, a lo largo de varios minutos, la mundialista belga Heleen Nauwelaers y la citada Roselis Silva quienes “se echaban el equipo a sus espaldas”, contrarrestando en parte su notoria disposición la susodicha Simmons. La inercia creada no se dilató porque, después de una reacción, surgiría la danesa Maria Jespersen para volver a adelantar a las suyas (que lograron un parcial de 0 a 9, culminados con un enceste desde más allá de los 6,75 m). Paralelamente, se producían dos notas peculiares: Mariam Coulibaly se adueñaba de ambos tableros y nuevamente Llorente, al ejecutar con tino un 2+1 a punto de sonar la bocina, dejaba por decantar el triunfo (hacia cualquiera de los bandos).

Restaba, pues, lo más sustancial por disputar y los últimos instantes decisorios por transcurrir, como siempre, adjudicarían una victoria agónica. Así, las bercianas voltearían el signo del electrónico, al aprovechar que sufrió la comisión de una antideportiva. No obstante, inversamente, la oportuna Simmons convertiría otro triple más. El equilibrio en las cifras, en esta tesitura, era absoluto.

En definitiva y por lo que respecta al desenlace de la confrontación, el término del encuentro se saldó bajo un régimen de pérdida de precisión en la plasmación acertada de los tiros libres, aunque con un ligero balance a favor de las catalanas. Se llegó a un 51-54, a expensas de unos segundos para la conclusión. Y una falta antideportiva, ahora de Roselis Silva, le proporcionó la ocasión a Aina Ayuso de aportar dos puntos vitales al resultado: 51-56.

En resumen, semeja que lo que ocurrirá a través del Torneo regular se atendrá bastante a lo patentizado en este tramo de comienzo. Es decir, una lucha denodada por no caer a puestos complicados (próximos a los que amenazan con el descenso). Plantilla suficiente hay y los detalles, asimismo, pesarán de un modo relevante.

FICHA TÉCNICA (resumen):

EMBUTIDOS PAJARIEL CB BEMBIBRE PDM (51):

Vicky Llorente (9), Laura Herrera (10), Heleen Nauwelaers (8), Roselis Silva (7), Julia Gladkova (17) cinco de salida, Melita Emanuel-Carr (-), Alejandra Quirante (-) y Jenna Smith (-).

SNATT’S FEMENÍ SANT ADRIÀ (56):

Helena López (2), Aina Ayuso (9), Hailey Dunham (2), Mariam Coulibaly (8), Meighan Simmons (17) quinteto titular, Mónica Lázaro (-), Laura Peña (-), Maria Jespersen (7) y Minata Keita (11).

PARCIALES:

1er C (19-14), 2º C (8-14) 27-28, en la pausa, 3er C (15-15), 4º C (9-13).

LA CLAVE:

La negación insistente de éxito ante los aros, en la faceta de tanteo, debida al escaso porcentaje anotador (primordialmente en el combinado berciano, vgr.: 41%, en el recuento de tiros de uno).

LA MVP:

Esta distinción se le otorgó a la referida nórdica Maria Steen Jespersen (17 puntos en su haber y 6 rebotes recuperados, sumando 13 puntos en su calificación individual).

Por otro lado, se constituyeron en función de máximos exponentes en el apartado encestador dos participantes destacadas: Meighan Sharee (17 puntos), del cuadro dirigido por Glòria Estopà; y Julia Gladkova (15 puntos), alero susodicha.

ÁRBITROS:

Los Sres. Alberto García Parejo, Paula Lerma Parga y Manuel Jesús Garrido Tornero.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente a la 5ª Jornada del Campeonato nacional de baloncesto femenino (División de Honor, Liga Día), celebrado en el Pabellón “Bembibre Arena” (a cuyas gradas acudieron unos 400 espectadores, animosos y fieles aficionados).

                                                                      Marcelino B. Taboada