Con la pólvora “mojada”, la Deportiva careció de pegada

Sin embargo, algo continúa igual que en otras ocasiones: la contundencia defensiva aún se conserva de modo relevante.

Por su parte, los adversarios filiales también se mostraron capaces y respondieron en algunas fases del encuentro. De todas formas, el encuentro se transformó pronto en una disputa entretenida, con jugadas destacables y ganado “a los puntos” por los anfitriones (en cuanto a merecimientos, no así en lo relativo al resultado efectivo).

Tras este registro —demostrativo de una incapacidad anotadora real, que se tradujo además en una nula efectividad compartida no aguardada— los ponferradinos encadenan ya un par de encuentros sin marcar y saldados con sendos empates.

En los comienzos del choque, durante los diez primeros minutos del mismo, se apreció la igualdad y el equilibrio absoluto entre ambos contendientes. Pasado este tramo inicial, en el minuto 11, el que se atrevió a lanzar a puerta fue el ya habitual Dani Pichín, blocando el cancerbero Josep con bastante facilidad.

Debido a que los locales deambulaban mejor sobre el césped y se mantenían con una relativa vocación atacante superior, las oportunidades más claras de este primer acto se decantarían de su lado. En el minuto 19, un servicio medido de Isi —tras un deficiente despeje de la línea de retaguardia grancanaria— culminó con la definición del linarense Fran Carnicer (en una posición casi inmejorable). Su falta de acierto desembocó en un envío que se marchó fuera de los tres palos. En definitiva, el delantero andaluz marró una opción estupenda.

En el minuto 32 quien disparó fue el lateral zurdo blanquiazul Ríos Reina. Mandó la pelota cerca del palo derecho y no obtuvo el éxito intentado por escaso margen. Tal vez la intervención consensuada del guardameta y el poste provocaron tal desvío.

Y en el minuto 35, un poco más tarde, un estupendo testerazo del vizcaíno Jon García obligó al portero Josep a reaccionar y efectuar una magnífica parada, salvando a los suyos.

En cuanto a su valoración global, este período (la mitad de inicio) se saldó con cuatro aproximaciones con cierto peligro, provenientes del bando berciano. Y sus rivales de turno, en esencia, no crearían riesgo alguno frente a la meta de los blanquiazules.

Retornados ambos equipos de los vestuarios, la situación se ajustó hasta el extremo y, fruto de ello, las alternativas se sucedieron.

En el minuto 59 se produjo una gran jugada del sorprendente ariete y capitán Yuri. El brasileño se internó por el flanco izquierdo de su vanguardia, se plantó solo enfrente del arquero Josep pero en el momento álgido y decisivo, a la postre, el balón sería rechazado por un defensor isleño.

En sentido inverso, transcurriendo el minuto 69, el que chutó fue Robayna (que se había constituido en un posible revulsivo de los insulares, después del descanso). No obstante, no tuvo la dosis imprescindible de fortuna, al atajar Gianfranco el esférico con su acostumbrada y habitual seguridad. Y en el minuto 75, en idéntica dirección ofensiva, un enorme cabezazo de Robert encontró al meta Gianfranco en “estado de gracia”. Realizó una meritoria estirada y su paradón libró a los de la capital comarcana de un tanto en contra, que hubiera supuesto una sensación de desazón notable a esas alturas.

El cuarto de hora antes de la conclusión, a manera de epílogo, se contabilizaron un par de combinaciones con un riesgo palpable respecto al marco visitante: en el minuto 82, Son conectó de cabeza y el portero de los “amarillos” (hoy ataviados con indumentaria verde) se convertiría en protagonista, ejecutando la acción estelar de la mañana; y al efecto de constituirse en acto de clausura, en tiempo de prolongación o alargue, el cántabro Luisma Villa probaría su suerte, tiró en pos de alcanzar la victoria para sus colores pero… no se consumó su pretensión y el disparo (con mayor buena intención que tino) no dio el fruto apetecido.

En resumen, la confrontación deportiva se caracterizó y significó fundamentalmente por una actitud positiva de los protagonistas, a pesar de que no se modificaran las tablas de principio en ningún caso. Así, a título de nota negativa, la novedad es que se escapan del feudo “deportivista” dos puntos (probables, según las previsiones y augurios más sostenidos). Y viceversa, el apunte positivo se constata en la imbatibilidad y el liderazgo que mantienen los hombres preparados por Jon Pérez, “Bolo”: todo un hito, que los catapulta a la condición de claros favoritos en la presente temporada.

ALINEACIONES:

SD PONFERRADINA:

Gianfranco; Son, P. Trigueros, Jon García, Ríos Reina; Óscar Sielva; Isi (min. 60, Luisma Villa), Fran Carnicer (min. 71, David Grande), Jorge García (min. 84, Saúl); Dani Pichín y Yuri.

UD LAS PALMAS AT.:

Josep; Jesús, Álex Suárez, Erik Curbelo, Fondarella; Josemi, Fabio; Gopar (min. 46, Robayna), Kirian, Joel (min. 38, Robert); y Edu (min. 76, Yéremi Valerón).

GOLES:

No hubo.

ÁRBITRO:

El Sr. Etayo Herrera, del Comité vasco. Amonestó a Ríos Reina (min. 38) y Óscar Sielva (min. 50), en el once de El Bierzo; y a Fonda (min. 41), del cuadro entrenado por el actualmente sancionado Juan Manuel Rodríguez.

INCIDENCIAS:

Partido (matutino) correspondiente a la 9ª Jornada del Campeonato nacional de liga de Segunda B, en su Grupo I. Al Estadio municipal de “El Toralín” acudieron unos 4 367 espectadores, de acuerdo con el recuento oficial. Despidieron a los participantes con aplausos, en agradecimiento a la entrega y labor desarrolladas. Sobre todo, hay que constatar que los niveles en los aspectos anímico y moral han progresado de forma paulatina y mejorado ostensiblemente (aunque ahora los hados no nos acompañen).

                                                                    Marcelino B. Taboada