El C. B. Bembibre plantó cara a un C. D. Zamarat bastante potenciado

Y es lo que se aprecia ya a pocos días de comenzar la Temporada oficial, en su versión liguera. Las zamoranas se han reforzado convenientemente con notables incorporaciones (las estadounidenses Chelsea Nelson y Carlie Wagner, las ex-”rojillas” Laura Quevedo y Aleksandra Stanaćev…), mientras que al equipo del Bierzo Alto le faltaría, a ser posible, contratar a una norteamericana que mejorara las prestaciones en un puesto clave. Además, esta vez debutaban con las bembibrenses las mundialistas Heleen Nauwelaers (escolta belga) y Vicky Llorente (ala-pívot argentina). Ambas, aun siendo dos efectivos internacionales de calidad, no han tenido la oportunidad de conjuntarse con sus compañeras en el rodaje proporcionado por los entrenamientos. A pesar de estas consideraciones, las foráneas compitieron en todo momento y establecieron una disputa igualada, que se decantó en los últimos compases del choque por pequeños detalles.

El encuentro se inició con una sensación de que los errores se revelarían como una de las notas destacadas del mismo, y así sucedió. De hecho, dos circunstancias anunciaron ya una de las constantes presentes a lo largo de la contienda: la precipitación en determinadas fases. Una de ellas era la falta de concentración, que llevó de principio a cometer dos equivocaciones inusuales en las respectivas parcelas ofensivas; y la otra, la infracción antideportiva adjudicada a la rusa Julia Gladkova o la subsiguiente personal en la que incurrió su compañera, la base de la selección venezolana Roselis Silva (una excelente lanzadora, por otra parte, con excelentes promedios de tiro encestados). De esta manera, las anfitrionas establecían su primera ventaja gracias a un parcial de 6 a 0. A renglón seguido, era la local Nagoye Lo (que se quedó en blanco —en cuanto a su particular y singular anotación— pero que protagonizó nada menos que 6 tapones, realizados en entradas a canasta de sus contrarias) la que se cargaba con una falta absurda. Así, sus rivales lograban estrenar su casillero merced a un tiro libre materializado por la susodicha Victoria Llorente. Asimismo, a continuación, un intento acertado de campo de Silva representó la consecución de dos puntos vitales con una bandeja perfecta. A partir de estos lances, gracias al tándem sudamericano (Silva y Llorente) y la aportación de Alejandra Quirante, las visitantes obtenían un parcial de 0 a 7 (culminado mediante un ensayo atinado, en suspensión, de la pívot senegalesa Amy Syll).

De este modo, transcurriendo el intervalo inmediato posterior, las de la villa del Boeza se situaban por delante (21-23). Ante esta novedad, el técnico de las capitalinas el ex de sus adversarias, Fran García demandó a la mesa, con cierta urgencia, un tiempo muerto para cambiar la deriva recién estrenada. Su estrategia repercutió relativamente ya que, por un lado, sus jugadoras reaccionaron aunque no radicalmente.

Fue entonces, en este segundo cuarto, cuando las bercianas se atascaron en su faceta atacante y permitieron que sus oponentes se distanciaran ligeramente. Mas tras esos instantes poco halagüeños, con la irrupción sobresaliente otra vez de la ala-pívot Llorente, el marcador se iría apretando y el equilibrio tornaba paulatinamente al electrónico. Finalmente, un lanzamiento agónico de Wagner (prácticamente sobre la bocina) colocaba una mínima diferencia a favor de las de la ciudad del Duero.

Completado el paso por los vestuarios de ambas escuadras en liza, al objeto de disfrutar de la preceptiva pausa de descanso, la referida alero Gladkova abría la tanda de canastas. En idéntico sentido, con escaso margen temporal, nuevamente Silva devolvía las tablas al electrónico (39-39), convirtiendo un triple en el ecuador de este penúltimo período. También, incluso, la escolta belga semifinalista en la reciente Copa del Mundo Heleen Nauwelaers ponía a su equipo, a renglón seguido, por delante. Consecuentemente los registros, en lo que restaba de disputado enfrentamiento deportivo, fluctuarían hasta alcanzar un expresivo empate: 44-44.

Todo quedaba todavía por decidir y, en el postrer acto, apenas se evidenció ninguna variación reseñable (en los instantes previos al desenlace del choque): únicamente un recíproco intercambio de lanzamientos desde los 4,60 m mantenía las cosas en su lugar. No obstante, superado el meridiano de este definitivo lapso temporal que presagiaba una conclusión incierta, Quevedo se erigió en protagonista de acciones clave. En inversa dirección, Gladkova era capaz de reponer la mínima ventaja anterior de sus colores. Las naranjas, por su parte, no se conformaban y lograban voltear el tanteador. Adicionalmente, la mencionada alero internacional española Laura Quevedo acabó arramblando con este círculo vicioso a través de un triple (49-46) y se reiteraría, en la finalización de otra combinación o avance interceptado antirreglamentariamente, con la materialización de un tiro libre (52-50). Y luego se desencadenaría la resolución en una sucesión de elaboraciones o jugadas afortunadas, efectuadas por las locales. Dos dianas o plenos, con la suerte imprescindible, de la organizadora serbia Stanaćev dejó el desenlace casi “visto para sentencia”. Aun con esta distancia difícil de enjugar, las chicas del compostelano Pepe Vázquez no se rindieron. Y compitieron de forma denotada, tratando de superar imponderables (como su limitada capacidad de respuesta o el hecho de que no recibieron de los colegiados la satisfacción necesaria en un lapso puntual): en este caso, sus rivales incurrieron en una irregularidad sin señalar por los colegiados y consumieron más de ocho segundos en franquear la línea de mitad de cancha. Al remate, la suerte se decantó hacia las castellanas (o castellanas y leonesas): un tiro preciso y de dos puntos de la alero internacional Laura Quevedo (cuya estancia en la comarca berciana aún se recuerda) consolidó el resultado definitivo: 60-53.

FICHA TÉCNICA (Resumen)

CB QUESOS EL PASTOR DE ZAMORA (60):

Laura Quevedo (10), Nogaye Lo (-), Aleksandra Stanaćev (12), Chelsea Nelson (23), Carlie Wagner (7) quinteto titular, Ainhoa López (-), Laura Marcos (-), Celia García (-) y Tamara Seda (5).

EMBUTIDOS PAJARIEL CB BEMBIBRE PDM (53):

Melita Emanuel-Carr (-), Vicky Llorente (10), Laura Herrera (6), Rosalis Silva (15), Julia Gladkova (4) cinco de salida, Alejandra Quirante (10), Heleen Nauwelaers (4) y Amy Syll (4).

PARCIALES:

1er. C (21-16), 2º C (15-16) 36-32, en el intermedio, 3er. C (8-12), 4º C (16-9).

ALGUNA CURIOSIDAD:

Entre los datos resaltables se hallan los 10 rebotes capturados por Tamara Seda y los 11 de su homóloga adversaria, Vicky Llorente. Asimismo son de considerar los 23 puntos conseguidos por Chelsea Nelson, a título de franquicia de las “queseras”.

LA M. V. P.:

Esta distinción se la atribuyó la citada precedentemente Roselis Silva (15 puntos anotados, 5 rebotes en su haber y dos asistencias suministradas y, a mayores, una valoración global abultada: 22 puntos).

ÁRBITROS:

Los Sres. Jorge Martínez, Igor Esteve y Saúl Pérez.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente al Torneo triangular, en el que se dilucida a principios de cada campaña el galardón de Campeonas regionales de Castilla y León, de baloncesto femenino. El escenario de esta su XVIII edición se concretó, conforme a la concesión o elección anual de costumbre, en un Pabellón Polideportivo municipal “Ángel Nieto” de Zamora (tradicional sede donde celebran distintas competiciones varios de los representantes principales de la susodicha capital).

                       Marcelino B. Taboada