Dos buenos equipos con la “pólvora mojada”

Ayer se enfrentaban en la ciudad del Tormes dos conjuntos con bastante calidad respecto a la categoría en la que militan. Sin embargo, ni bercianos ni charros mostrarían su efectividad atacante ya que su escaso tino permitió que las tablas iniciales se mantuvieran en el marcador final. Ello no se produjo por falta de ocasiones, que se evidenciaron suficientes a fin de alterar los respectivos casilleros del electrónico.

El encuentro comenzó de la forma habitual, con ambos combinados tratando de hacerse con el dominio del juego y el control de la pelota. De todos modos, ninguno de los contendientes en liza demostraría mantener una superioridad manifiesta. Por tanto, esta igualdad o equilibrio se constituiría en la nota determinante y esencial a lo largo del choque.

Hubo que aguardar hasta el minuto 8 al objeto de reseñar algo relevante. Entonces, el delantero visitante Pablo Espina se aprestó a ejecutar un golpe franco desde un lateral resultando que su servicio llegó rechazado a poder del defensa central Jon García. No obstante, el testerazo de este zaguero no encontró el portal de sus adversarios.

El primer cuarto de hora de competencia se caracterizó por un predominio de las retaguardias y un cierto centrocampismo, a causa de lo cual las aproximaciones no se producían con peligro.

Rebasado este lapso temporal, ya en el minuto 17, Gianfranco cancerbero argentino de los foráneos tuvo que emplearse convenientemente, despejando por la línea de fondo un lanzamiento con palmario riesgo de Iván Calero (situado en el exterior del área).

En sentido inverso, transcurriendo el minuto 26, el defensor zurdo sevillano Ríos Reina intentó su suerte mediante la materialización de una falta. Su tiro se encaminó por encima del travesaño, demasiado alto.

En el minuto 30, también por el lado de los hoy rosados ponferradinos, el ariete brasileño y capitán Yuri chutó antes de internarse en el área. Su ensayo rebotó en un defensor y ello facilitó la parada del portero.

En el intervalo postrero de este acto de principio se impondría relativamente el once de Jon Pérez y, fruto de esta mayor intensidad, el período se cerraría con una buena opción del susodicho Yuri. Este remató tras un centro desde un flanco atacante y el meta Alcolea efectuó una magnífica intervención. A renglón seguido, a título de respuesta o reacción adecuada, los salmantinos realizaron un envío muy lejano (protagonizado por Moussa) sin fortuna alguna.

Después de retirarse los contrincantes a los vestuarios a disfrutar de un merecido descanso en una tarde excesivamente calurosa, en la correspondiente continuación mudaría el guión ligeramente (a favor de los anfitriones). Así, en el minuto 48, el local Pablo González avanzó por la banda izquierda pero su definición no fue acertada.

En el minuto 53, nuevamente los chicos entrenados por José Miguel Campos se acercarían a las inmediaciones de la portería de los habitualmente blanquiazules. La oportunidad se saldó con un chupinazo de Manu Molina, una vez que recibió el cuero, netamente desviado.

A partir de estos instantes de ambición blanquinegra, la confrontación semejaba hallarse en el alero y con posibilidad incierta de decantarse hacia una u otra escuadra. Y, en consecuencia, se sucederían las distintas alternativas.

En el minuto 60, una estupenda combinación bien elaborada por la Deportiva fue culminada por Yuri. “O Fenómeno” mandó el esférico cruzado, con un riesgo apreciable cara al arco contrario, mas atajó el destacado guardameta Alcolea.

En dirección opuesta, alrededor del minuto 62, Gianfranco Gazzaniga se lució gracias a sacar una prodigiosa mano a requerimiento de Amaro (este colocado en la zona aledaña al balcón del área). El trallazo iba dirigido a la cruceta.

En el minuto 67, en cambio, el cuadro de la “Ponfe” creó otra oportunidad adecuada. La plasmación del bote de un córner, a guisa de asistencia precisa, no encontró a ningún compañero en el segundo palo (previo rechace anterior).

En el minuto 72, el madrileño Dani Pichín generaría una acción ofensiva (que estuvo a punto de amenazar seriamente la integridad del marco rival). Su potente lanzamiento estuvo a punto de rozar uno de los postes.

Y como colofón, pues todavía todo quedaba abierto y a expensas de anotar el tanto aguardado (que tampoco se lograría en esta fase decisiva), se aceleró un poco el propósito de elaborar jugadas en vanguardia.

En el minuto 86 Gianfranco fue capaz de conjurar un remate del “cedido” Owusu, en una posición casi ideal. Y, en el minuto 91 (consumiendo en esos momentos el descuento concedido), Pablo González buscó justo el ángulo superior de la meta de los comarcanos, merced a imprimir al esférico una trayectoria hacia la escuadra  (a través de un pelotazo en diagonal).

Y casi a modo de conclusión, en el minuto 93, el torrejonero David Grande gozó de una extraordinaria “chance” o azar formidable, que no gestionó correctamente. Cayéndole una pelota procedente del flanco diestro, pudiendo fusilar “a bocajarro” a Alcolea, marró incomprensiblemente.

En resumen, lo ya adelantado es lo único que cabe considerar, preferentemente, a efectos de valoración: la carencia de puntería determinó el reparto de puntos.

ALINEACIONES:

CF SALMANTINO:

Alcolea; Iván Calero, Armando Lozano, Antonis, Pumar; Sergio Molina, Amaro; Manu Molina (min. 80, Junior), Fer Ruiz, Pablo González; y Moussa (min. 61, Owusu).

SD PONFERRADINA:

Gianfranco; Son, Jon García, Míchel Zabaco, Ríos Reina; Óscar Sielva, Dani Pichín, Saúl Crespo (min. 65, Fran Carnicer), Jorge García (min. 56, David Grande); Pablo Espina (min. 79, Isi) y Yuri.

GOLES:

No hubo.

ÁRBITRO:

El Sr. José Antonio Rodríguez Fernández, del Colegio gallego. Amonestó con tarjetas amarillas a Jon García (min. 29), Saúl (min. 42) y Míchel Zabaco (min. 77), los tres por el bando “deportivista”.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente a la 2ª Jornada del Campeonato nacional de liga de Segunda División B, en su Grupo I. Al Estadio “El Helmántico”, en el que se estrenaban los castellanos, acudieron unos 3.500 espectadores, contándose un puñado generoso de seguidores bercianos en los graderíos. Asimismo se prodigó un sentido homenaje a Álvaro Tejedor, que colgó las botas recientemente tras una carrera profesional en la entidad deportiva, sucesora “unionista” y representativa de Salamanca. Proseguirá, no obstante, prestando sus mejores servicios en el mismo club (ahora en cuanto a las funciones que se le asignen en particular, en el seno del cuerpo técnico).

                                                                      Marcelino B. Taboada