LAS RELACIONES INSTITUCIONALES DE EL BIERZO.

RELACIONES INSTITUCIONALES.

por Javier Lago Mestre.

Colectivo cultural Fala Ceibe do Bierzo.

Las relaciones entre las instituciones no siempre fueron pacíficas. Recordamos las guerras entre los reinos medievales de Castilla y de León, la conflictividad entre los señoríos de Lemos y Benavente por El Bierzo, las disputas entre los Consejo de Hacienda y Consejo de Castilla por el control de los dineros públicos en el siglo XVII, o el derribo del Antiguo Régimen, con sus reinos y señoríos, por la revolución burguesa del siglo XIX.

En el actual Estado de las Autonomías vemos como las nacionalidades periféricas reclaman más autonomía frente al Gobierno de España que tiende a reafirmar su centralidad en base a nuevas leyes de bases y las sentencias del Tribunal Constitucional.

Por lo que se refiere a nuestra región berciana, las últimas reformas legislativas no favorecen a las comarcas, ni jurídica ni económicamente. La Ley de racionalización de la administración local potencia las diputaciones (2013) y la Ley de ordenación, servicios y gobierno del territorio de Castilla y León (2013) refuerza las mancomunidades de interés general, lo que ha obligado a considerar a El Bierzo como una mancomunidad (2018).


El Consejo Comarcal de El Bierzo ha apostado desde un principio por una vía de descentralización peculiar, alejada de la comarcalización generalizada defendida por los partidos de izquierda. Esta singular política berciana quedó reconocida en el Estatuto de Autonomía de Castilla y León (art. 46.3). Este mandato legal protege nuestra autonomía frente a las futuras coyunturas políticas centralizadoras.

La Comarca de El Bierzo está obligada a demandar el contenido competencial según su Ley de creación de 1991. Por ello la Junta de Castilla y León y la Diputación de León deben ceder las competencias, funciones o potestades correspondientes. Por supuesto estas dos administraciones gestionarán su resistencia política ante la presión berciana. Conviene pues capacidad de negociación, de forma continua, aprovechando las coyunturas políticas más favorables. El año 2019 será año electoral, así pues, una buena ocasión para reforzar nuestra presión política descentralizadora. El potencial acuerdo puede ser mejor aprovechado políticamente por los partidos gobernantes.
La comentada oportunidad política resulta fundamental para alcanzar los resultados descentralizadores. Pero también hay que razonar las necesidades a cubrir con nuevos servicios públicos para El Bierzo. Nuestras justificaciones también estarán en la legislación vigente y los principios de eficacia, eficiencia y subsidiariedad en base a la administración más cercana a los ciudadanos.


Las demandas bercianas no pueden pasar por alto el provincialismo histórico. La existencia de conciencia colectiva comarcal propia queda constatada en la existencia de partidos políticos regionales. Otro tanto acontece con la conservación secular de una comunidad gallegohablante que tiene unos derechos lingüísticos. Por todo ello, existe un derecho de El Bierzo a reconocerse en base a su diferencia institucional histórica, delimitación territorial y singularidad cultural y lingüística. Así las administraciones foráneas deben reconocer a la Comarca de El Bierzo con la singularidad legal, política y territorial que nos corresponde.