“La Deportiva, a pesar de su mayor dominio, no consiguió ganar”.

Y es que ayer –con la tarde avanzada y en un ambiente agradable– los blanquiazules demostraron que han evolucionado hacia una mejor entonación, precisamente en esta fase final y decisiva de Temporada, tras dejar de lado ciertas urgencias anteriores debidas entonces a su deficiente clasificación. Así han completado ya siete citas ligueras invictos y su nuevo objetivo apunta a poder acceder, a la conclusión, a disputar la próxima Copa del Rey.

El encuentro se inició con un acercamiento de los rojiblancos (en este caso de color amarillo), en el que no fue capaz de culminar la jugada Stephane (en buena posición mas en fuera de juego).

Poco a poco los anfitriones se hacían con la manija del juego y con el control de los tiempos, sobre todo hasta el ecuador de este primer acto. En el minuto 20 el sevillano Menudo ejecutó un golpe franco lateral y el portero visitante tuvo que intervenir, despejando a córner.

Y, llegado el minuto 22, se produjo una alteración del luminoso favorable a los ponferradinos gracias a un Guille Donoso en una excelente forma y con una actitud destacada. Envió un trallazo desde larga distancia unos 30 m y el balón, casi imparable, se introdujo en la meta de San Román.

Tras esta variación en el electrónico se fue equilibrando, paulatinamente, la contienda. De este modo, en el minuto 26, el foráneo Manny no logró conectar con la pelota (bien situado en el segundo palo). Asimismo, alrededor del minuto 28, el guardameta Mandaluniz se lanzó para atajar meritoriamente un tiro, ajustado al poste, de Roberto Olabe. Y en sentido opuesto, transcurriendo el minuto 29, Andy mandó el esférico al travesaño en la finalización de un avance (que venía precedida por una resaltable acción individual de Guille).

Nuevamente, en el minuto 33, Guille Donoso suministraría una oportunidad aceptable, si bien ningún compañero estuvo atento a su pase para atrás (de la muerte). Otra vez reiteraría proverbialmente, en el minuto 36, su incisividad el gijonés Guille Donoso: su disparo salió rozando el marco de sus rivales.

Y, pasado el minuto 38, el defensa central vizcaíno Jon García cometería una falta sancionada con el máximo castigo. Se le obsequió con su segunda cartulina amarilla, al no acertar con un despeje acrobático, y por ello se vería obligado a abandonar el césped.

Se encargó de efectuar la transformación, desde el punto fatídico, Roberto Olabe y alcanzó a poner las tablas en el tanteador. De este modo, en el minuto 41, subió la igualada a los registros del electrónico.

Retornadas ambas escuadras de los vestuarios pareció que se repetiría el guión del anterior período, aunque con un nivel de intensidad algo superior por parte de los anfitriones.

En el minuto 54 estuvo cerca de romper el empate Guille Donoso, al recibir un rechace en el área pequeña. Su definición terminó remitiendo el cuero desviado.

Y, en el entorno de la hora de confrontación, los bercianos proseguían con su esfuerzo y ambición permanentes: en primer lugar, Isi desbordaría a través del flanco izquierdo y su servicio no beneficiaría a Guille, que falló en este fundamental trance; y, a renglón seguido, Andy filtraría un estupendo pase con destino al brasileño Yuri y este desperdiciaría la clara opción, al encarar al arquero, picar la pelota y no colarla en la red por escaso margen.

En el último cuarto de la contienda los jugadores de Carlos Terrazas continuarían manteniendo la exhibición de su mejor cara. En el minuto 71 un zurdazo de Sergio Cidoncha, colocado casi en el borde del área, se fue fuera y, en el minuto 75, el guardameta madrileño realizó un paradón a enmarcar, a requerimiento de un Fernando Román (cuyo testerazo contenía una evidente dificultad de neutralizar) soberbio en esta ocasión.

Para completar la brillante faena, una labor digna de agradecimiento, los comarcanos disfrutaron de dos oportunidades adecuadas: en el minuto 80 Menudo proporcionó un centro (que se paseó por delante, en paralelo a la línea de gol) sin hallar a nadie que lo empujara; y, en el minuto 86, se mostraría la ambición de Cidoncha probando fortuna: su lanzamiento, que rebotó en un zaguero, se envenenó despistando al meta y, desgraciadamente, se encaminó por poco a salir desviado y, de este modo, no tuvo traslado alguno al resultado.

El capítulo ofensivo del conjunto filial contrario quedó, prácticamente, inédito en este tramo de epílogo. Tal vez, en exclusividad, su único ensayo (con cierta intención) a subrayar sea cuando, en el minuto 89, el colchonero Sergi se inventó un chupinazo excesivamente alto.

En resumen, los del Bierzo se impusieron con bastante contundencia pero, en este enfrentamiento deportivo, la suerte no les sonrió. No obstante, la relevante imagen colectiva transmitida fue premiada con una sonora ovación por sus incondicionales.

ALINEACIONES:

S.D. PONFERRADINA:

Mandaluniz; Fernando Román, Jon García, Ríos Reina; Menudo, Saúl Crespo, Cidoncha, Andy; Guille Donoso, Yuri e Isi (min. 65, Iago Díaz).

AT. MADRID B:

San Román; Rafa, Tachi, Adrián Jiménez, Sergi; Arona (min. 83, Salomon), Keidi, Roberto Olabe (min. 76, Cristian Rodríguez), Manny (min. 82, Carlos Isaac); Stephane y Jorge Ortiz.

GOLES:

1-0 (Guille Donoso, 22′), 1-1 (Roberto Olabe, de p., 41′).

ÁRBITRO:

El Sr. Iosu Galech Apezteguía, del Comité vasco. Amonestó con tarjetas amarillas a Jon García (en los mins. 10 y 38, por partida doble, lo que supuso su expulsión) y Cidoncha (min. 78), en el cuadro local; y a Stephane (min. 73) y Jorge Ortiz (min. 88), entre los chicos de Óscar Fernández.

INCIDENCIAS:

Partido correspondiente a la XXXIII Jornada del Campeonato regular de Segunda B, en su Grupo I. Al Estadio “El Toralín”, de Ponferrada, acudieron unos 3.076 espectadores. Los aficionados deportivistas, en líneas generales, manifestaron su satisfacción por la loable actuación de los suyos.

                                                                Marcelino B. Taboada