LIGA EBA: “PARTIDO DIFÍCIL PARA EL C.B. RESIDENCIA LAS ENCINAS CDP”.

Difícil se presentaba a priori esta cita, en la que el C.B. Residencia Las Encinas CDP afrontaba un reto casi imposible de superar. Porque, en la tarde del pasado sábado, el conjunto blanquiazul se desplazó a tierras gallegas para contender con el líder invicto de la Competición (ahora ya definitivo): el Club Marín Peixegalego, que cuenta en su casillero con la friolera de 26 victorias y ninguna derrota (todo un récord).

A pesar de ello, se aguardaba que el equipo ponferradino no renunciaría a disputar el triunfo final y se mostraría dispuesto intentar conseguir llevarse un encuentro reñido, pero esta pretensión fue momentánea puesto que el desarrollo contradijo pronto tal propósito. La evolución del choque evidenció que era un sueño, nada más allá de la realidad, y desde los primeros instantes el cuadro local plasmó su supremacía y el por qué es el mejor club y el único imbatido de la Liga.

En el primer cuarto el Club de Marín ya se adelantaba con una ventaja importante –de 15 puntos (27-12)–, cosechada a base de presión en su parcela defensiva y acierto notable en la ofensiva. Se comprobaba, de esta manera, que no habría color y que se impondrían los gallegos, gracias a la gran calidad de sus jugadores. Aunque en estos comienzos de la confrontación se vislumbraba el sentido posterior que adquiriría, el C.B. Residencia Las Encinas CDP reaccionó relativamente y, como ya ha sucedido  en varias ocasiones durante esta esta temporada, el combinado berciano procuró oponer su versión más brillante y no se rindió ni bajó los brazos. De este modo, lograría completar un destacado segundo acto, en el transcurso del cual el parcial reflejado en el electrónico sería parejo: 25-25. En suma, el resultado con el que se abordaba el descanso traslucía un desequilibrio cierto mas no escandaloso: 52-37.

Tras el paso por los vestuarios la dinámica no cambió y el C.B Residencia Las Encinas CDP continuaría luchando para conseguir puntos, más allá de plantearse otros objetivos, y se empleaba a fondo con el fin de no facilitar que sus oponentes locales anotaran la misma facilidad con la que materializaron sus canastas en algunos momentos del primer intervalo. En este tercer lapso temporal, por tanto, el marcador –de 21-17 a favor de Club Marín– no incrementó demasiado la diferencia.

El último período, no decisorio, se constituyó a título de trámite, en el que nuestro conjunto continuó dando la cara y salvando su honra, sin dejarse desmoralizar por la gran distancia que se observaba en el luminoso. De esta forma, todo discurría mientras los visitantes se dedicaban denodadamente a que el espacio entre las puntuaciones no aumentara excesivamente. Esta insistente labor produjo sus frutos, pues en la conclusión de esta fase los registros terminarían con un ligero avance, algo significativo en cuanto a un 24-18 parcial, en beneficio de los anfitriones. Sin embargo, el tanteador global sí se atenía a lo acaecido y mantendría unos expresivos y contundentes números: 97-72.

El combinado de Juan Norat, tras esta experiencia, ya piensa en la próxima jornada, en la que le corresponde enfrentarse al  otro rival en una atractiva y emocionante confrontación provincial: en concreto, el esperado derbi que tendrá lugar el sábado 7 de abril –a las 18:30 h.–, en el Pabellón del Toralín.